domingo, 29 de abril de 2012


Cuando desciendo de la montaña al valle
Nunca miro los tojos del borde del camino
Ni siquiera en esta primavera
Cuando tanto amarillean.

Voy con mi mirada fija en la alameda
Pensando en ti
Y en las caricias de aquella despedida
En la que repoblamos de amor nuestra ribera
Con lágrimas  apenas contenidas
Sobre aquella hojarasca
Tan otoñal como sombría.

Serpenteante va la senda que desciende
Desde este monte florecido
Hasta los espectrales chopos de la orilla
Y mis ojos parpadean
Bajo la luz brillante de este día
Que reverbera sus destellos en mis sienes
Y me hace soñar contigo…
Tan ausente.

Y es así como mi corazón se agita
Y tu recuerdo se hace tan vívido en mi mente
Cual mis ansias de tenerte entre mis brazos
Aherrojada y desnuda toda entera
De nuevo y para siempre.



Sierra de Madrid, Noviembre 2001




viernes, 27 de abril de 2012

Ya resuena el galope
De los caballos del atardecer.
Un horizonte de perros
Se dibuja en la difusa marisma
Mientras mi alma entristecida
Anhela tu amor ya imposible
Y mi corazón en llanto
Solloza contra el viento húmedo sin parar.
No hay remedio.
Ya no tendré tu sonrisa
Ni tus caricias alegrarán nunca más
Mis tristes noches.
Retumbe de cascos y ladridos
Martillearán mis días solitarios
En esta playa donde no pude ni supe
Conservarte para siempre junto a mí.


                                  Abril de 2012

miércoles, 4 de abril de 2012

PENSAMIENTOS EN LIBERTAD 2

Los niños gritan sus juegos
A las olas de la playa.
La barca de mis pensamientos
Naufraga en la arena solitaria.

……….

Todos los días nacen rincones de luz.
             ……….

Fragüé mil luces en crisol de barro.
Brilló un instante el iris.
Luego, sólo lodo en las manos.

……….

A la orilla del mar
Canté mi montaña.
Los pescadores tendían sus redes
Mientras la cabra lloraba.

……….

Desolada y triste
Pálida y confusa
Recorre mi alma el camino
Entre su ayer y su tumba.

……….

martes, 3 de abril de 2012

Desde lejos
Viene flotando a mí  
Fina lluvia de pétalos.
Entre espumas tu aroma
Besa mi frente.
Sueña mi pecho
Largas horas vividas
Dentro de tu seno.
Tu sonrisa lejana
Curva mi deseo
Que se tiende ansiosa
De caricias y besos.
¡Dulce anhelo de vivir
De nuevo el recuerdo!


Palamós, septiembre 1964

lunes, 2 de abril de 2012


He subido la cuesta lentamente
Y al llegar al altozano
Jadeante aún
He mirado la senda estrecha recorrida
Tortuosa, zigzagueante y empinada
Como mi vida

Hago un descanso pequeño en el collado
La mañana está fresca y el aire límpido
Que siempre hay en las cuerdas
Oxigena mi alma
Y reconforta mi respirar entrecortado

Y pienso en ti
Con la serenidad que dan los años
Y al mirar la otra vertiente
Que se abre y ofrece amorosa a mi mirada
Desciendo al valle con la mente
Recorriendo la ribera muy despacio
Y besando tus labios y tu pelo
Acariciando tu cintura
Mirándome en tus ojos
Abrazándote con dulzura entre los chopos


                        Madrid    septiembre 2000

miércoles, 21 de marzo de 2012

El monte en invierno

Amanecieron hoy los pájaros
Como todas las mañanas
Cantando con sus trinos alegres
El milagro de sus alas.

La hierba recibió el día
Con su bella escarcha de plata
Esperando sumisa la alborada.

La luz de la amanecida
Desde el horizonte alumbró
Los enebros, las jaras y las encinas.

A lo lejos, desde el pueblo
Se oían graves las esquilas.
Las cabras triscaban una a una
Monte arriba.


                                  Madrid  1993






lunes, 19 de marzo de 2012

Camino del collado, todavía lejano,
Me gusta pasear junto a los tupidos pastos
Por las altas veredas del monte
En este paisaje despoblado, sin árboles.
Mientras despunta el amanecer
Siento la brisa matutina
Acariciando mi rostro bien curtido
Por estos límpidos aires serranos.
La mañana es fresca, sin brumas,
Y un vientecillo suave recorre las cimas
Y reverbera sobre la yerba escarchada
A la que se asoma un sol aun tímido
Que intenta desnudar
Su blanca y brillante cubierta.
Froto mis manos un poco entumecidas.
Respiro hondo y el aire frío en mis pulmones
Mantiene mi mente bien despierta.
Pronto subirán las vacas a pastar
Y podré charlar con Liborio el viejo pastor
Que siempre me cuenta de sus viajes a Cuba
Cuando fue marinero alegre
Y tuvo novia caribeña.
Ahora vive aquí, siempre contento, en la sierra.
Ya suenan las esquilas por el sendero.
Liborio se acerca
Y hora es ya de guardar lápiz y papel
Para cambiar las palabras escritas
Por la conversación mucho más interesante
De mi amigo, hoy diligente pastor,
Que en otro tiempo circunnavegó el mundo
Y conserva de sus tiempos de navegante
Su afán de aventuras en esta desnuda tierra.    

                                  Miramar agosto 2011