viernes, 29 de junio de 2012

La despedida


Que yo no quiero que tú me llores
Que yo no quiero verte con lágrimas
Que no puedo ver tu tristeza
Porque se me parte el alma
Aunque comprenda tu pena
Al verme marchar de España.
Vienen tiempos muy malos dicen
Y que nos pasa lo que nos pasa
Por no sé qué culpas nuestras
Cuando compramos la casa
La casa que ahora nos quitan
Los jueces, la policía y la banca.
Me voy buscando trabajo
De peón en una fábrica
Que tienen unos señores
Construida en Alemania.
Tú seguirás aquí con el niño
Y con tu madre en su casa
Hasta que vea cómo es aquello
Y pueda en esa tierra extraña
Terriblemente fría me cuentan
De la que no entiendo ni el habla
Ver si os puedo llevar conmigo
Si es que allí todo escampa.
Mientras tanto, por favor, no me llores
No hagas más penosa mi marcha.

                     Madrid  junio de 2012



jueves, 28 de junio de 2012

Rodando

Sé o mejor imagino
Que desde la fresneda
Bajarás camino del río
Con la mañanita fresca
Y una flor en tu corpiño.
Al llegar a la ribera
Entre los chopos y los alisos
Te sentarás en la arena
A oír del agua el sonido
Y el viento en tu cabellera
Ondulará tu pelo con mimo
Jugando con tu melena
Como si fuera yo mismo.
Sé que pensarás en mí
Y en aquella noche de luna llena
En que abrazados
Rodamos por la arena
Bajo la sombra de plata
De los árboles de la alameda.

Siempre guardaré tus risas
Y tus enaguas blancas
En mi frente estarán grabadas
Como el amanecer juntos
Oliendo tu piel suave
Disfrutando de tu amor y tu alegría.

Tú sigues aun en el pueblo
Bajando por las mañanas al río
Si es que hace buen tiempo.
Yo vivo ya muy distante
Rodando como aquel día
A solas con mis recuerdos.


                            Madrid  junio de 2012

miércoles, 27 de junio de 2012

Fugitivo


Entre lentiscos y jaras  
Cruza mi senda empinada.
Por ella camino deprisa
Todas las frías mañanas.
Voy buscando monte arriba
En este otoño invernal
Sosiego para mi vida
Remedio para mi mal.
Ascendiendo siempre
Huyo yo entristecido
De sus amores con otro.
Qué sórdido y cruel mi destino.
Por eso, nada más despertar,
Con frío o con lluvia es igual
Apuro mi paso errático
Por la vereda del lentiscar.


                           Madrid   junio de 2012

martes, 26 de junio de 2012


Vente conmigo esta noche
Al camino del avellano
Escucharemos los sonidos del bosque
Junto a la ribera de álamos.
Aunque la lechuza nos vigile

Con sus ojos redondos

Desde la rama de un roble

Nuestros besos no le importan

Porque son cosa de humanos

Y sólo busca tiernos ratones

Para tratar de atraparlos.

Vente conmigo esta noche
A nuestra secreta alameda
Que hay luna llena en el cielo

Y mucha luz en tus caderas.



                           Madrid   junio de 2012


No añores amapolas en invierno
No busques la luz del día siguiente
Ni el sendero que nunca anduviste.
Aprende a naufragar feliz
Todos tus atardeceres.

El viento besa
Las ramas altas de los chopos
Y el murmullo de sus hojas
Armoniza con el sonido del agua
En la curva del río.
Mira cómo zigzaguean las libélulas
En el cañaveral
Y cuántas veces se posan en el aire.

Borra por tanto
Los nombres de las flores
Y procura que tu paso
No marque huellas
Sobre el polvo encantado del camino.
Verás que las veredas se bifurcan,
Ascienden, serpentean…
Llevando hacia las montañas
La dulce mansedumbre
Que emana de la piedra
Humedecida en la alameda.

Deja pues, que el aire te envuelva
Y el agua fluya a tus pies
Para que tu amor,
Viajero en barco de papel,
Siga navegando y repose sereno
En esta noche sin luna.

                   Madrid, Octubre de 1986

sábado, 23 de junio de 2012

A mi hija María y a mi nieta Paula


I

                                               A mi hija María

Quisiera, hija mía, poder
Sumergirme en tu mundo de magia,
Y mirar con tus ojos sin polvo
Tu camino pobladito de hadas

Renacer en tu juego sin horas
Soñar tus ensueños de infancia
Desde el campo de luz y alegría
Donde yo de pequeño jugaba

Volverme contigo infantil
Arribar a la orilla encantada
Donde vive alegre el caracol
Entre el rudo son de la chicharra.

                                  Madrid     1980

                                    II
                                 A su hija Paula

Era, desde luego,
Como un gurriato cuando nació
Y ahora que tiene quince meses
Es bonita, dulce y serena.
Huele como el espliego
Y tiene unos mofletes
Que algún día
Aunque, a escondidas,
Le morderá
suavemente, si es que puede,
Éste, su abuelo.

                           Madrid   2012

Triste amanecer


He dormido en el refugio de los pastores.
De madrugada entre estrellas
Anduve por la vereda que asciende
Hacia el collado de los tejones
Para ver desde allí el sol naciente
Y volver a enamorarme de sus colores.
Esos amarillos anaranjados
De las primeras luces según clarea
Que tantas veces hemos visto
Juntos  cuando lo estábamos
Han sido compañeros y testigos
De nuestros ya marchitos amores.
No puedo soportar que se acabaran
Que mi único amanecer sea el del sol
Todas las mañanas; pero sin tu presencia.
Todo, todo me lleva a ti por cualquier senda
Y no puedo ni quiero conformarme
Con la iluminación terrible de tu ausencia.


                           Madrid   junio de 2012