Vanidad de vanidades
Rodeado de problemas
Casi exhausto
Fue mi tiempo transcurriendo
Con ese ansia un tanto mórbida
De subir hasta el cenit
Sin descanso ni sosiego
Era el infantil anhelo
Inexperto y presuntuoso
De ya veréis cómo yo llego
Ahí arriba solo están
¡Esperándome!
Las nubes y el cielo
Hoy con muchos lustros encima
De vicisitudes pleno
Solo sé que de tu vida los sucesos
Contemplados con detenimiento
No son de tanta importancia
Y sí tienen mucho de esperpento
Madrid 18 de noviembre de 2020