lunes, 25 de noviembre de 2013


 EL TEJÓN

En un bosque de hayas y robles había un grupo de tejones amigos que no les gustaba que se acercaran otros tejones a su territorio. Por eso, con sus heces y su orina señalaban el terreno por donde pasaban como hacen los perros.

Don hocico era el jefe de la manada y con su pareja doña rayada todos los años tenían una camada de cuatro o cinco tejones jóvenes ( Por cierto que nacen ciegos y sin pelo pero son cuidados por su madre que los amamanta y asea en la tejonera ).

Aquí quería llegar, queridas nietas, porque las tejoneras, que los tejones escarban con su hocico, están consideradas como las catedrales del reino animal. Las hay con centenares de metros y lo más asombroso con varios siglos de existencia pues los tejones las van cediendo a sus hijos dominantes de generación en generación.

Es difícil ver a los tejones pues sólo salen al anochecer y eso siempre que no haya mucha luz de luna, pero existen en la fauna española aunque estén algo amenazados de extinción.

Y lo que también se ha extinguido es este cuento sobre los tejones y sus madrigueras; ya no cabe ni el colorín colorado.

 

domingo, 10 de noviembre de 2013

De cuentos para mis nietas.


                                 EL ROBLE

En un pueblecito en el que llovía mucho había un roble muy grande con muchas ramas y muchas hojas. Todos los vecinos en Navidad se reunían junto al árbol para celebrar las fiestas y entregar los regalos a sus hijos e hijas.

Un año el árbol que era muy viejo se murió y perdió todas sus hojas. Las niñas y niños del pueblo creyeron que ya ese año no tendrían regalos y se pusieron muy tristes pero todas las mujeres y los hombres del pueblo se pusieron de acuerdo y encontraron una solución estupenda: Fueron al bosque y buscaron otro roble parecido y haciendo una zanja grande a su alrededor para no dañar sus raíces lo trasplantaron hasta un gran hoyo que hicieron en el centro de la plaza del pueblo.

Allí es donde ahora se entregan los regalos a las niñas y los niños de ese bonito lugar y colorín colorado este cuento se ha acabado.

martes, 5 de noviembre de 2013

Nuestra tragedia


A mi hija Concha que ya no nos oye ni nos ve

Se rompieron los cristales
En los altos corredores de la  muerte
Mil cantos de lechuza
Retumbaron en mis sienes

Quedé yerto
Sin comprenderlo
Y un terrible llanto
Vacío de gemidos
Estalló en nuestro cerebro
Como una astilla envenenada
Plena de rabia
Totalmente emponzoñada


Así fue
Como os lo cuento
Inverosímil pero cierto

No es posible ya que los ruiseñores
Sigan existiendo
Ni que una mariposa cenicienta
Nos amargue
Para siempre noche y día
Nuestra triste y absurda supervivencia
Sin estar tú, Concha, hija mía

              Madrid  5 de noviembre de 2013

sábado, 19 de octubre de 2013

NUNCA


Nunca supe de verdad
Lo que significaba nunca

Nunca imaginé que pudiera abofetearme
Esta horrorosa noticia:

Mi hija Concha ha muerto de repente
Y aunque sigo sin poder creérmelo

Ya nunca volveré a verla ni a besarla
Nunca podré estar con ella

Ni disfrutar nunca más con su presencia
Estaba lejos allí en Asturias con sus hijas

Pero al menos la podía ver en navidades
Y hablar con ella por el móvil

Ahora en cambio ya todo
Sólo es nunca

Por eso aborrezco con todo mi ser
La horrorosa y cruel palabra nunca

Y en mi cabeza estalla con dolor
La terrible y siniestra repetición

Nunca nunca nunca

 

                           Madrid  octubre 2013

martes, 15 de octubre de 2013

Vejez no resignada


Por los resquicios
Del tortuoso laberinto de mis ideas

Me irrumpen como relámpagos
Ansias de juventud

Tan imposibles  y desesperadas

Que sólo logran que mi mente
Calenturienta y desnortada

Se embadurne de más soledad
Y de esta mi vejez nunca resignada


Me duelen los recuerdos
De una vida cuajada de derrotas

Me atormenta la raíz morbosa
De esas penas y dolores

Que rodearon siempre
Permanentemente

Mis escuálidas victorias
 

Y sin embargo...
No puedo negar que también existen
Días de paz y de consuelo

Por el cariño de mi querida gente 
Mas del que no me sé saciar

Porque me encuentro hambriento

 

                           Madrid  octubre de 2013

sábado, 21 de septiembre de 2013

El sueño


Una vez
En estos ya anacrónicos días de mi existencia
 
Soñé como canta el poeta

Que volvían ¡bendita ilusión!

Aquellos rayos de luz

Anteriores al tesoro de mi dorada juventud

Despertaba

Pero el sueño seguía

Y mis horas confusas, surrealistas

Ante tamaña, imposible e irreal evidencia

Navegaban pletóricas

Como resucitadas

En el niño que hace tantos años fui

La fantasía de mi mente hoy ha perdido

Estas flores utópicas sin estridencia

Pero un regusto salobre

Pleno de melancolía

Acompaña mis noches en busca de ese sueño

Que quisiera repitiese para siempre

El azar de mi cerebro

 

                           Madrid   septiembre de 2013

martes, 17 de septiembre de 2013

Si pudiera...


Si pudiera bordear
La vereda imposible de ese arce
De mi futura y ya corta existencia

Y mañanear

De nuevo sin descanso

Con un vespertino manar

De los frutos que entresaco

Del hondo suspiro

De todas mis vivencias

Tal vez me sería posible

Deciros algo:


Viví como pude o como me dejaron
 
Pero mis hojas si están marchitas

Es sólo por las horas transcurridas

No porque me hayan doblegado

Ni los siempre terribles preceptos

Ni su urdimbre desde el principio ya tejida

Ni los falsos y obscuros mandamientos


                      Madrid  septiembre  2013