Mi pensamiento es rígido y enjuto
Cenceño, enteco mas nada frívolo
Estoy siempre ansioso de amores
Solo crepusculares e imaginativos
Toda mi vida he querido conseguir
Las profanas noches del plenilunio
Desordenado, báquico y dionisiaco
Persiguiendo la ilusión y la alegría
Que suelen llevar a estos caminos
De placer agradable a los sentidos
Donde mágicos vientos marineros
Te enamoran, hasta te enloquecen
Y embriagan con misteriosa pasión
Que hacen que la vida parezca ser
Una como suave niebla de felicidad
Madrid 8 de
noviembre de 2020